Siempre había oído hablar de la belleza de las Islas Ons, pero no fue hasta este verano que decidí comprobarlo por mí mismo. Aprovechando unos días de vacaciones en las Rías Baixas, organicé una excursión en barco desde Sanxenxo hasta la isla. Elegí una naviera local que ofrecía salidas diarias y que, según me habían dicho, era de las más fiables y cómodas. Y la verdad, no decepcionó.
Reservé los billetes online con antelación porque me avisaron de que en temporada alta las plazas vuelan, especialmente los fines de semana. Además, como las Islas Ons forman parte del Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas, es obligatorio solicitar un permiso gratuito para visitar la isla, algo que la misma naviera me gestionó sin complicaciones. Todo muy fácil.
El día del viaje amaneció soleado, con una ligera brisa, perfecto para navegar. Llegué al puerto de Sanxenxo con tiempo y embarcamos puntuales. El barco era cómodo, con dos cubiertas y personal muy amable. Me senté en la parte superior para disfrutar de las vistas: el mar, las bateas flotando a lo lejos, la silueta de las Cíes al fondo… una maravilla.
El trayecto duró unos 40 minutos, y ya desde lejos la isla me pareció un pequeño paraíso. Al llegar, nos dieron algunas indicaciones sobre los horarios de regreso y normas del parque. Luego, libertad total para explorar. Caminé por senderos entre pinares, subí a un mirador con vistas espectaculares y, cómo no, acabé en la playa de Melide, una cala de arena blanca y aguas cristalinas que parecía sacada del Caribe, aunque bastante más fría.
Llevaba mi bocadillo y algo de fruta, pero también hay restaurantes en la isla, muy conocidos por su pulpo. No me animé a comer allí esta vez, pero lo dejo pendiente para la próxima. La sensación de desconexión era total, sin coches, sin ruido, solo naturaleza y mar.
Volver al barco por la tarde fue lo único que no me gustó… porque me habría quedado allí una noche más, viendo las estrellas. El regreso fue tranquilo, con el sol bajando poco a poco y una sonrisa en la cara.
Viajar con la naviera sanxenxo ons fue una experiencia redonda. Rápido, cómodo y bien organizado. Un plan perfecto si estás por Galicia y quieres descubrir uno de sus rincones más mágicos.