No, no es normal que te caiga el pelo

Algunos problemas son tan habituales que nos hemos acostumbrado a ellos y nos llegan a parecer algo normal. Un caso muy común es el de la caída del cabello. Tenemos tan asumido que hay muchas personas a las que les cae el pelo que ya nos parece que es normal. Incluso muchos hombres, al llegar a cierta edad, ven que les cae el cabello y se resignan pensando que les ha tocado ser calvos, incluso cuando sus padres o hermanos no lo son. 

Pero la caída del cabello no es normal. Y siempre hay que buscar por qué se produce. Entre las causas están las genéticas, la calvicie hereditaria, que es común en tantos y tantos hombres. Pero también hay otras razones como la toma de ciertos medicamentos, la falta de vitaminas o el estrés. Las enfermedades de la piel también pueden causar caída del cabello ya que el cuero cabelludo no es otra cosa más que piel. 

Por tanto, si te cae el cabello, lo primero es acudir a un especialista médico. Y este especialista es el dermatólogo especialista en alopecia. Este estudiará tu caso y te dirá cómo puede ayudarte. En algunos casos, con tratamientos como champús o lociones que pueden ayudarte a que la pérdida de cabello sea más lenta, aunque no la impida. En otros, ayudando a que se frene la caída del pelo antes de que sea irreversible, ya sea cambiando el tratamiento o tratando el problema que causa la caída. 

Incluso cuando el cabello ha caído ya de forma irreversible, es posible darle solución al problema mediante los injertos de cabello. Estos, cada vez son más frecuentes porque las técnicas han mejorado mucho en los últimos años y, además, ahora los precios son mucho más competitivos. Pero es muy importante que se haga siempre bajo un control médico estricto y realizando un buen seguimiento posterior a la intervención.

Por eso, no son nada recomendables los viajes para realizarse injertos en otro país. Para empezar, los criterios sanitarios no son los mismos que en nuestro país, pero, además, una vez realizado el implante el paciente viaja de vuelta a casa y, si se producen problemas, el profesional que lo pueda ver aquí no sabe exactamente lo que ha pasado ni cómo ha transcurrido la intervención. Por eso, no hay que arriesgarse con un tema tan importante como es la salud.