Del «établissage» a la revolución de Longines: así nació la producción mecanizada de relojes

¿Sabías que determinados relojes artesanales requieren hasta cien mil horas de trabajo? La producción mecanizada marcó un antes y un después en la industria relojera, al acortar sensiblemente los tiempos de desarrollo y el precio por unidad. Longines es una de las marcas que más ha contribuido a dinamizar esta «revolución». De ahí que los Relojes  Longines en Vigo sean tan apreciados entre los consumidores con mayor cultura relojera.

Suiza y su établissage —producción separada de componentes relojeros— sentaron las bases de la futura industrialización de este mercado, aunque la uniformidad  y volumen de producción estaban aún muy lejos de lo esperado.

Uno de los precursores de la aplicación de procesos mecanizados en el desarrollo de relojes fue el estadounidense Aaron Lufkin Dennison, de la Waltham Watch Company. En su busca de un modelo menos artesanal, capaz de aprovechar los grandes avances de la Revolución Industrial, lograron introducir varias novedades, como la posibilidad de intercambiar ciertas piezas.

Sus innovaciones no pasaron desapercibidas a Longines. La firma suiza fue una de las primeras en beneficiarse de la producción mecanizada después de que su a la postre director técnico, Jacques David, asistiera a la Exposición Universal de Filadelfia.

Como resultado, el catálogo de Longines dio la bienvenida al primer reloj concebido siguiendo los nuevos modelos de producción: el calibre 20H. No es casualidad que este cronógrafo sea el primero de la marca destinado a la medición precisa de intervalos de tiempo.

Posteriormente, la relojería siguió evolucionando en pos de la producción masiva de unidades, sin que la calidad, diseño y eficacia de sus componentes se resintiera. Otra de las mayores zancadas vino de la mano de Swatch, responsable de automatizar el ensamblaje y reducir al mínimo indispensable las piezas utilizadas. La adopción del carbono y otros materiales sofisticados ha contribuido al avance de este mercado.

Mi ritual de desayunar queso de untar light

El desayuno siempre ha sido mi comida favorita del día, y con el tiempo he ido descubriendo qué alimentos me hacen sentir mejor, tanto por dentro como por fuera. Entre todos ellos, hay uno que nunca falta en mi mesa: el queso de untar light. Puede sonar sencillo, pero para mí se ha convertido en un pequeño ritual que marca la diferencia en mis mañanas.

Me gusta empezar el día con calma, aunque a veces las prisas no me lo permiten. Aun así, siempre reservo unos minutos para preparar mis tostadas con queso de untar light. Esa textura suave, cremosa y ligera se extiende fácilmente sobre el pan caliente, creando una combinación perfecta. Lo disfruto aún más cuando lo acompaño con un café recién hecho y una fruta fresca. Es un equilibrio simple, pero delicioso.

Elegí el queso de untar light porque buscaba una opción más ligera que me ayudara a cuidar mi alimentación sin renunciar al sabor. Descubrí que me aporta saciedad sin hacerme sentir pesado, lo cual es ideal para mantenerme con energía durante la mañana. Además, su versatilidad me permite variar: a veces lo mezclo con mermelada sin azúcar, otras le añado un poco de aguacate o incluso salmón ahumado cuando quiero darme un capricho más especial.

Lo curioso es que este hábito no solo es una cuestión de nutrición, sino también de bienestar emocional. Ese momento de untar el queso sobre el pan tostado, de oler cómo se derrite ligeramente y de dar el primer bocado, me transmite calma. Es como recordarme a mí mismo que, aunque el día pueda estar lleno de responsabilidades y tareas, merezco empezar con algo que disfruto.

Con el tiempo, incluso he contagiado esta costumbre a mi familia. Mis padres, que antes eran de desayunar solo café, ahora también se apuntan a las tostadas con queso de untar light. Y mis amigos se ríen porque saben que, si vienen a casa por la mañana, siempre encontrarán ese queso en mi nevera.

Puede que para algunos sea un detalle sin importancia, pero para mí, desayunar queso de untar light es más que una elección alimenticia: es un gesto de autocuidado. Empiezo el día con energía, con un sabor que me encanta y con la tranquilidad de saber que estoy haciendo algo bueno por mí. Y al final, creo que esos pequeños rituales son los que nos ayudan a vivir con más equilibrio y satisfacción.

Trabajar colocando platos de ducha en Pontevedra: una profesión con demanda y especialización

El sector de la construcción y la reforma en Pontevedra ofrece diversas oportunidades laborales, y una de las áreas que ha experimentado un crecimiento constante es la instalación de baños, especialmente la colocación de platos de ducha. Trabajar colocando platos de ducha se ha convertido en una profesión especializada, que combina conocimientos técnicos con atención al detalle, garantizando tanto la funcionalidad como la estética del espacio.

La instalación de platos de ducha requiere experiencia en medición, preparación del soporte, nivelación y colocación del plato, así como la correcta aplicación de sellantes y juntas para asegurar la estanqueidad. En Pontevedra, donde las reformas de viviendas y locales comerciales son frecuentes, la demanda de profesionales capacitados en este tipo de trabajos se mantiene alta, tanto en proyectos de obra nueva como en reformas integrales de baños.

Una de las ventajas de esta ocupación es que no solo se limita a la instalación propiamente dicha. Los especialistas en colocar platos de ducha también suelen encargarse de asesorar a los clientes sobre el material más adecuado, ya sea cerámica, resina o piedra acrílica, así como sobre el diseño y el tamaño del plato en función del espacio disponible. Este enfoque integral permite ofrecer un servicio de calidad que garantiza la satisfacción del usuario final.

El trabajo requiere habilidades manuales, precisión y conocimientos básicos de fontanería para asegurar que el desagüe quede correctamente conectado y evitar filtraciones. Además, la seguridad laboral es fundamental: los profesionales deben manejar herramientas de corte y fijación con cuidado, y cumplir con las normativas de higiene y prevención de riesgos en obra.

En Pontevedra, la especialización en colocación de platos de ducha puede abrir puertas a distintos ámbitos profesionales. Desde trabajar en empresas de reformas hasta desempeñarse como autónomo, ofreciendo servicios personalizados a particulares, esta actividad permite desarrollar una carrera sólida dentro del sector de la construcción y la mejora del hogar.

Trabajar colocando platos de ducha Pontevedra combina técnica, precisión y atención al cliente, convirtiéndose en una profesión de alta demanda y con oportunidades de crecimiento. Para quienes buscan una ocupación especializada dentro del ámbito de la construcción, esta labor ofrece no solo estabilidad laboral, sino también la posibilidad de contribuir directamente a mejorar la comodidad y funcionalidad de los espacios de baño en la ciudad y sus alrededores.

No, no es normal que te caiga el pelo

Algunos problemas son tan habituales que nos hemos acostumbrado a ellos y nos llegan a parecer algo normal. Un caso muy común es el de la caída del cabello. Tenemos tan asumido que hay muchas personas a las que les cae el pelo que ya nos parece que es normal. Incluso muchos hombres, al llegar a cierta edad, ven que les cae el cabello y se resignan pensando que les ha tocado ser calvos, incluso cuando sus padres o hermanos no lo son. 

Pero la caída del cabello no es normal. Y siempre hay que buscar por qué se produce. Entre las causas están las genéticas, la calvicie hereditaria, que es común en tantos y tantos hombres. Pero también hay otras razones como la toma de ciertos medicamentos, la falta de vitaminas o el estrés. Las enfermedades de la piel también pueden causar caída del cabello ya que el cuero cabelludo no es otra cosa más que piel. 

Por tanto, si te cae el cabello, lo primero es acudir a un especialista médico. Y este especialista es el dermatólogo especialista en alopecia. Este estudiará tu caso y te dirá cómo puede ayudarte. En algunos casos, con tratamientos como champús o lociones que pueden ayudarte a que la pérdida de cabello sea más lenta, aunque no la impida. En otros, ayudando a que se frene la caída del pelo antes de que sea irreversible, ya sea cambiando el tratamiento o tratando el problema que causa la caída. 

Incluso cuando el cabello ha caído ya de forma irreversible, es posible darle solución al problema mediante los injertos de cabello. Estos, cada vez son más frecuentes porque las técnicas han mejorado mucho en los últimos años y, además, ahora los precios son mucho más competitivos. Pero es muy importante que se haga siempre bajo un control médico estricto y realizando un buen seguimiento posterior a la intervención.

Por eso, no son nada recomendables los viajes para realizarse injertos en otro país. Para empezar, los criterios sanitarios no son los mismos que en nuestro país, pero, además, una vez realizado el implante el paciente viaja de vuelta a casa y, si se producen problemas, el profesional que lo pueda ver aquí no sabe exactamente lo que ha pasado ni cómo ha transcurrido la intervención. Por eso, no hay que arriesgarse con un tema tan importante como es la salud.

Lleva a tu mesa el sabor inconfundible y fresco del mejor marisco de nuestra ría

No hay nada como abrir una bolsa recién traída de la lonja y ver cómo brillan los cuerpos translúcidos, firmes y ligeramente rosados de los camarones. Y no hablo desde la nostalgia, sino desde la pura emoción que todavía me invade cada vez que vuelvo a comprar camarones Sanxenxo, sabiendo que lo que llevo a casa no es solo marisco, sino un pedacito de océano, de tradición y de excelencia gastronómica.

El camarón fresco tiene esa forma casi poética de anunciarse: su aroma recuerda la brisa que acaricia las bateas, ese olor a sal que se cuela por las rendijas del puerto. Si te acercas a los puestos donde se vende el producto del día, verás cómo se mueve una pequeña parte del mar entre cubetas de hielo. Su frescura no se mide con palabras; se ve en el color, se palpa en la textura y se siente en el corazón del que sabe apreciar un manjar honesto.

Al llegar a casa, lo que toca es tratarlo con el respeto que merece. Para mí, lo mejor es cocerlos en agua de mar —o en su defecto, con sal gorda a conciencia— apenas un par de minutos, lo justo para que adquieran ese tono rojizo perfecto. Si has hecho bien las cosas, la cáscara se separa sin esfuerzo, y la carne queda firme pero jugosa, con ese sabor intenso, mineral, casi dulce que solo el camarón de nuestra ría puede tener.

Y no hay que complicarse demasiado. A veces los acompaño con unas gotas de limón, pero muchas otras los sirvo tal cual, con pan crujiente, un albariño bien frío y el tiempo detenido en una conversación de sobremesa. Porque el camarón no se devora: se disfruta, se comparte, se saborea con calma. Se convierte en protagonista sin necesidad de alardes, porque su calidad habla por sí sola.

La frescura es esencial, y en Sanxenxo es fácil acceder a ella si sabes dónde buscar. Hay vendedores que llevan años mimando el producto, que conocen a los marineros por su nombre y que saben exactamente cuándo han sido capturados. Esa relación de confianza, ese circuito corto entre el mar y la mesa, es lo que marca la diferencia. Y cuando lo pruebas, ya no quieres otra cosa.

Hay algo profundamente reconfortante en preparar un plato con camarones recién comprados. Es como si todo volviera a su sitio: los sabores, los recuerdos, el placer de lo simple. No necesito salsas ni recetas complicadas para sentir que estoy comiendo algo especial. Solo necesito eso: producto fresco, cocción justa y el silencio cómplice de quien sabe que, por unos minutos, la cocina se ha convertido en el mejor restaurante de la costa.

Una acampada en Lugo con aires de las mil y una noches

Llevamos semanas planeando la escapada. Con este agosto tan espectacular en Galicia, la idea de acampar unos días para desconectar es casi una necesidad. El plan inicial era el de siempre: cargar el coche con la tienda iglú, los sacos, el camping gas y buscar un rincón tranquilo en la provincia de Lugo, quizás hacia los Ancares para huir del calor o cerca de la Mariña para escuchar el mar. Pero esta vez, quería algo diferente, una experiencia que se saliera de lo común.

Pasé una tarde entera buscando en internet, saltando de campings convencionales a opciones de «glamping» que, aunque bonitas, se sentían demasiado preparadas, demasiado ajenas. Quería la libertad de acampar, pero con un toque de magia. Y entonces, casi por casualidad, me topé con algo que lo cambió todo. Buscando empresas de alquiler jaima Lugo, encontré varias que ofrecían carpas para eventos. La mayoría eran estructuras blancas y funcionales, pero entre ellas, vi la palabra mágica: «jaima».

Se me abrieron los ojos. Las fotos mostraban esas preciosas tiendas de estilo árabe, con sus picos elegantes y sus lonas de colores cálidos, montadas para bodas y fiestas en pazos y fincas lucenses. Al instante, me imaginé una de ellas, más pequeña, plantada en medio de un prado verde, con el cielo estrellado de Lugo como único techo. ¿Por qué reservar esa belleza solo para grandes eventos? ¿Y si pudiera alquilar una para nuestro propio «micro evento» de dos personas?

La idea se apoderó de mí. Ya no pensaba en el espacio reducido de nuestra vieja tienda, sino en el interior diáfano de una jaima, con sitio para un colchón cómodo, unas alfombras, un par de farolillos… Sería como tener nuestro propio palacio nómada en mitad de la naturaleza. Era la combinación perfecta entre la aventura de la acampada y el confort y el romanticismo de una escapada de lujo.

Cogí el teléfono y, con un poco de nerviosismo, empecé a llamar a esas empresas de Lugo. Les expliqué mi plan, algo inusual para ellos, acostumbrados a presupuestos para bodas de cien invitados. Aún no tengo un sí definitivo, pero la idea ha sido bien recibida. Solo el hecho de saber que existe esta posibilidad, de haber descubierto esta opción, ha transformado por completo la ilusión de este viaje. Nuestra próxima acampada en Lugo podría ser, literalmente, un sueño.

Pisos de estudiantes y formas de alquiler

Cada vez es más complicado alquilar un piso en Santiago a un precio decente y con unas condiciones dignas. Desde siempre, cuando se trataba de pisos de estudiantes no faltaban quienes pensaban que todo valía y ponían en el mercado pisos en muy mal estado con humedades o muy malos aislamientos y un mobiliario que hacía actual al de la primera temporada de “Cuéntame”. Pero en los últimos años, todo está más complicado ya que los pisos que valen la pena se están dedicando al alquiler vacacional, recortando todavía más las posibilidades de los estudiantes.

Muchos arrendadores creen que al alquilar un piso a estudiantes tienen derecho a entrar en el mismo cuando quieran o, por norma, pueden echarlos al llegar junio. Pero lo cierto es que no es así. Para empezar, hay diferentes tipos de contratos. Si se contrata el alquiler solo para el curso escolar, tendrá que dejarse en junio. Pero por el hecho de ser estudiante no es obligatorio realizar este tipo de alquiler. Si no se ha dejado constancia de este hecho, el estudiante tendrá el piso para todo el año y tendrá los derechos de cualquier inquilino: cinco años de contrato como mínimo antes de tener que renovar.

En cuanto a si el casero puede o no entrar en el piso, esto también va a depender del tipo de contrato. Es frecuente que, al ir a ver un piso, el arrendador ofrezca un piso de dos o de tres habitaciones y luego haga un contrato para cada estudiante, el cual estará alquilando una habitación con derecho a cocina y a uso de zonas comunes. El casero podrá entrar en este caso, pero solo a las zonas comunes y siempre que no se haya firmado lo contrario en el contrato. Si se alquila el piso completo sin especificar nada más, entonces el casero no tiene derecho a entrar, ni siquiera para ver que todo está bien o que no se ha roto nada. El arrendador ya entrega una fianza y, al devolver el piso, se comprueba que todo esté bien antes de reintegrarla.

Para evitar que un casero entre en un piso al que no tiene derecho, los estudiantes pueden cambiar la cerradura y hacer duplicado de llaves en Santiago para tener cada uno sus copias, debiendo dejar todo como estaba antes de devolver el piso al finalizar el contrato.

El agarre perfecto, la seguridad de tus neumáticos

Hace unas semanas entró en el taller un cliente con un coche que, según él, patinaba demasiado en las rotondas de Pontedeume, sobre todo cuando caía esa llovizna fina que moja pero no limpia el asfalto. Cuando levantamos el coche, descubrimos que los neumáticos en Pontedeume estaban en las lonas, literalmente. Y claro, ¿cómo no iba a patinar si no había dibujo que evacuase el agua? Es como intentar correr por un suelo enjabonado con calcetines de seda. Y es que la gente no se da cuenta de que los neumáticos son el único punto de contacto entre el coche y la carretera, los únicos cuatro trozos de goma que sostienen toda la seguridad de tu familia y tu vida.

Me acuerdo cuando empecé en este mundo del neumático, que me decían siempre: “Fíjate en el dibujo y en la fecha de fabricación”. Al principio no entendía qué importancia podía tener un número grabado en el flanco de la rueda, pero luego comprendí que el caucho envejece, se cristaliza, pierde adherencia y ya no sirve aunque tenga dibujo. Es como un chicle seco, que aunque parezca que aún se estira, se rompe a la mínima tensión. Y en Pontedeume, con el clima húmedo que tenemos y las lluvias intermitentes, un neumático viejo es un billete directo a un buen susto en cualquier curva de la carretera general.

Otro tema es la presión. Cada semana pasa por aquí gente con el testigo de presión encendido y sin saber por qué. Al comprobar, resulta que llevan un kilo menos en cada rueda. Y eso, además de aumentar el consumo de combustible, desgasta el neumático por los bordes y reduce la adherencia. Les suelo decir: “Imagina que caminas con los zapatos medio desatados, ¿verdad que no irías tranquilo?” Pues un coche con neumáticos mal inflados es igual de inestable. Incluso en coches pequeños, la diferencia de presión se nota en la dirección, en la frenada y en la capacidad de respuesta si tienes que esquivar un imprevisto.

Y no hablemos de la importancia de la alineación y el equilibrado. El otro día vino un cliente con un volante que vibraba tanto que decía que parecía un masajeador de espalda cada vez que llegaba a 90 km/h. Tenía los neumáticos descompensados, y eso además de incómodo, desgasta el dibujo de forma irregular. En neumáticos en Pontedeume siempre revisamos el equilibrado cuando montamos un juego nuevo, porque si no, es como estrenar zapatos con una piedra dentro, acabarás cojeando y no sabrás por qué.

La elección del modelo de neumático también es todo un mundo. No es lo mismo un neumático para ciudad que para un conductor que cada fin de semana sube a la Fraga do Eume con su todoterreno. Los compuestos varían, la rigidez lateral, el dibujo direccional o simétrico… Todo cuenta. Y a veces por ahorrar un poco en la compra, acabas gastando más en gasolina o cambiándolos antes de tiempo porque no se adaptan a tu conducción. Como le digo a la gente, “tu coche es tuyo, pero tus neumáticos son los que mandan”.

Si te paras a pensar, cada frenazo de emergencia, cada curva cerrada y cada bache se absorben en ese pequeño rectángulo de caucho. Y por eso es tan importante que los neumáticos en Pontedeume estén siempre revisados, con la presión correcta, la profundidad mínima legal y sin cortes ni bultos. Porque no se trata solo de pasar la ITV, se trata de sentir que cuando sales a la carretera con tu familia dentro, llevas lo mejor que puedes tener bajo los pies. Y esa tranquilidad, créeme, no tiene precio.

Estacionamento gratuito, coisa do passado

É uma daquelas pessoas que conduz mesmo quando precisa de comprar pão a dois quarteirões de casa? Bem, se a sua consciência ambiental não lhe causou impacto, as novas regras de trânsito vão finalmente convencê-lo de que esta não é a solução e que precisa de esquecer o carro e caminhar um pouco mais nas nossas cidades.

Encontrar um lugar gratuito de estacionamento no centro de Cádis está a tornar-se cada vez mais difícil, e isso acontece em praticamente todas as cidades. Há cada vez mais carros e cada vez mais zonas pedonais, o que significa que os lugares de estacionamento estão a diminuir. A «solução» para alguns é estacionar em fila dupla para fazer compras, mas em cada vez mais locais, as câmaras municipais estão a optar por veículos equipados com câmaras que tiram fotografias e multam os infratores. É certo que ainda não são suficientes, mas os planos são para aumentá-las para prevenir este tipo de comportamentos que tantos problemas causa às pessoas que vivem juntas.

Estas medidas não visam, como muitos acreditam, apenas cobrar impostos. O objetivo é que os centros das cidades sofram menos pressão por parte dos automóveis e, num futuro não muito distante, apenas os transportes públicos, os veículos de entrega e os veículos com destino a parques de estacionamento locais (públicos ou privados) circularão por eles. Isto tornaria o ar da cidade mais respirável, reduziria o número de mortes por poluição e permitiria aos peões deslocarem-se com mais segurança.

É claro que implementar todas estas medidas exige transformar as cidades, com estacionamentos do tipo «park and ride» nas periferias e em redor do centro, que permitam aos cidadãos deixar os seus veículos a uma distância aceitável de onde vão fazer compras ou tratar dos documentos. Em muitas cidades, isto também significa reforçar os transportes públicos, aumentando o número de veículos e os horários para que todos possam escolher este meio de transporte.

Algumas cidades estão mais avançadas neste tipo de medidas, enquanto outras não. Por isso, quando viaja, a melhor opção é sempre estacionar o carro e utilizar os transportes públicos para evitar problemas ou ter de pagar multas que podem arruinar a sua viagem ou escapadela. E, sempre que possível, reserve um lugar de estacionamento com antecedência para evitar problemas.

Cuidar a mi perro: Cómo le doy el bienestar que se merece

Desde que mi perro llegó a casa, entendí que cuidar de él no era solo alimentarlo o sacarlo a pasear. Darle una vida plena y feliz implica prestar atención a su bienestar físico, emocional y mental. Con el tiempo, he ido aprendiendo —a base de información, errores y mucho amor— qué necesita realmente para estar sano y contento.

Lo primero que cambié fue su alimentación. Durante un tiempo, compraba pienso sin fijarme demasiado en la composición. Ahora elijo alimentos de calidad, ricos en proteínas y sin ingredientes artificiales. También incorporo snacks naturales, como orejas de cerdo deshidratadas o zanahorias, y siempre tengo en cuenta su peso, edad y nivel de actividad para ajustar las raciones.

El ejercicio es otra parte fundamental. No basta con salir a hacer sus necesidades. Cada día intento dedicarle tiempo a paseos largos, a veces por el parque, otras por el monte. Además, jugamos mucho: desde lanzar la pelota hasta practicar pequeños entrenamientos que lo estimulan mentalmente. He notado que cuando se ejercita y se entretiene, está más tranquilo y feliz.

El bienestar emocional también es esencial. Los perros sienten ansiedad, miedo y aburrimiento. Por eso nunca lo dejo solo demasiadas horas y procuro que tenga rutinas estables. Además, he creado un rincón en casa solo para él, con su cama, juguetes y mantas, para que se sienta seguro.

Las visitas al veterinario son parte de nuestros cuidados. No solo lo llevo cuando está enfermo: también hago chequeos regulares, vacunaciones y desparasitaciones al día. Aprendí que la prevención evita muchos problemas a largo plazo.

Otro aspecto que a veces se pasa por alto es el cuidado físico: cepillado frecuente, limpieza de oídos, corte de uñas y baños cuando lo necesita. Son momentos que aprovecho para reforzar el vínculo, con caricias, paciencia y premios.

Cuidar a mi perro va más allá de cumplir con las obligaciones. Es una forma de agradecerle todo lo que me da: compañía, alegría, lealtad. No hay mejor recompensa que verlo sano, activo y con esa mirada feliz que lo dice todo. Darle los mejores cuidados de bienestar para tu perro es, para mí, una forma de amor diario.