Por qué la hidratación es tan importante para la salud felina

¿Que a los gatos les disgusta el agua? Esta supuesta aversión contrasta con el hecho probado de que el agua es indispensable para la supervivencia de todos los seres vivos, incluido el gato doméstico. Se estima que estos animales deben beber entre cincuenta y cien mililitros al día, una ingesta recomendada que varía en función de la edad, el estado de salud o la actividad diaria del felino. Aquellos que realizan más ejercicio físico pueden requerir un plus de electrolitos, como los obtenidos al Comprar Bebida isotónica para gatos.

La hidratación desempeña un papel crucial en la salud felina. Sin este bien esencial, los riñones del gato no tardarían en experimentar problemas para eliminar las toxinas del flujo sanguíneo y prevenir la formación de cristales y cálculos renales.

Beber agua en cantidad suficiente también es beneficioso para el sistema digestivo de estas mascotas. La incidencia del estreñimiento y otras complicaciones crece cuando el cuerpo se deshidrata. Asimismo, su capacidad para absorber los nutrientes también se limita cuando el agua escasea.

Por otra parte, el agua favorece la regulación de la temperatura corporal, siendo indispensable para su bienestar en épocas de intenso frío o calor. Otros aspectos de su salud que se deteriorarían sin una correcta hidratación son la elasticidad de la piel y la movilidad de las articulaciones.

Pese a su trascendencia, los gatos pueden mostrarse reacios a consumir agua con regularidad, sin importar que su bebedero esté limpio y fresco. La instalación de fuentes automáticas puede suponer un estímulo, debido a la preferencia de estos animales por el agua en movimiento frente a la estancada.

Incrementar el aporte de comida húmeda en su dieta es otra solución simple pero efectiva para mejorar su hidratación. Las latas de paté y mousse de carne, pescado y/o verduras contienen hasta un ochenta por ciento de agua, muy superior al pienso seco.